(Madrid, 1760-París, 1828) Poeta y dramaturgo español. Hijo de Nicolás Fernández de Moratín, estudió en los jesuitas de Calatayud y fue alumno de la Universidad de Valladolid. Se dio a conocer como poeta con el romance heroico en endecasílabos La toma de Granada, premiado por la Real Academia Española en 1779; en 1782 volvió a ser premiado por Lección poética. Sátira contra los vicios introducidos en la poesía española, escrito en tercetos y que le sirvió para atacar al teatro barroco. Obtuvo el puesto de secretario del conde de Cabarrús en 1787, lo cual le permitió visitar varios países europeos, entre ellos Francia y el Reino Unido.
Amigo de Jovellanos y protegido de Godoy, logró sus mejores éxitos en el campo teatral. Intentó introducir en España los moldes del teatro neoclásico francés, es decir, las tres unidades de tiempo, lugar y acción, y la finalidad moralizante, aunque no llegaron a calar entre el público. Su primera comedia fue El viejo y la niña (1790), que pasó sin pena ni gloria, aunque ésta le llegaría tan sólo dos años más tarde con La comedia nueva o el café. Después de su éxito, emprendió un nuevo viaje por Europa (1792), decisivo en su experiencia personal y artística.
En París tuvo ocasión de vivir trascendentales sucesos revolucionarios que le conmovieron, y en el Reino Unido entró en contacto con la obra de Shakespeare, autor que por entonces era prácticamente desconocido en España. Luego continuó viaje por los Países Bajos, Alemania, Suiza e Italia, desde donde regresó a España a finales de 1796. En 1878 tradujo Hamlet, la primera versión española directa del inglés.
De los primeros años del siglo XIX, datan sus mejores comedias, escritas con un perfecto dominio del castellano, y en las que critica las costumbres de la época y la hipocresía social: El barón, La mojigata y El sí de las niñas. Esta última es considerada como su mejor obra y el mejor logro español dentro de la corriente de comedia de salón dieciochesca, que arranca de Molière y culmina en Goldoni.
Nombrado secretario de la Interpretación de Lenguas y miembro de la Junta de Teatros, abandonó sus cargos cuando se produjo el levantamiento popular de 1808 contra la invasión napoleónica. Más tarde, en 1811, José Bonaparte lo nombró bibliotecario mayor. Como la mayoría de afrancesados, abandonó la capital a raíz de la retirada de las tropas francesas, para dirigirse a Valencia y luego a Barcelona.
No obstante la ausencia de cargos contra él, en 1818 decidió dejar España y pasar a Francia, cuya cultura admiraba profundamente. En Burdeos conoció al ya anciano y amargado Goya, quien hizo de él un magnífico retrato, que se conserva en la Academia de San Fernando, en Madrid. La muerte le sorprendió en París, donde se había radicado.
En 1825 se editaron en esta ciudad sus Obras dramáticas y líricas y, póstumamente, su ensayo Orígenes del teatro español, en el que indaga en la evolución del teatro en España, y su epistolario. Sus Diarios hubieron de esperar casi siglo y medio a ser publicados, pues no vieron la luz hasta 1968.
Moratín tenía escrita El sí de las niñas en 1801. Era la primera obra que escribía después de La comedia nueva, pues tanto El barón como La mojigata, estrenadas más tarde que aquélla, fueron escritas a finales de los años 80. Moratín tardó varios años en estrenarla. Dio a la escena sus producciones anteriores, y sólo después se decidió a publicar, en 1806, El sí de las niñas. Durante el mes de enero de 1806 ensaya la comedia con la compañía del Teatro de la Cruz. El día 24 de enero de 1806 se produce el estreno. El sí de las niñas no fue solamente un sonoro éxito de público: fue la obra de mayor aceptación de su tiempo y casi con seguridad el mayor acontecimiento teatral de todo el siglo. La obra se mantuvo veintiséis días seguidos y atrajo a más de 37.000 espectadores, cifra equivalente a la cuarta parte de la población adulta de Madrid. Al éxito en las tablas se sumó el editorial. A las cuatro ediciones de 1806 hay que sumar la de 1805, que, al parecer, no fue la única de aquel año.
El éxito sin precedentes de El sí de las niñas supuso, paradójicamente, el abandono de la escena por parte de su autor. Los únicos textos que daría a la escena serían dos adaptaciones de Molière: La escuela de los maridos y El médico a palos. El sí de las niñas, sin embargo, seguía levantando odios y entusiasmos. En 1815 la Inquisición encontró motivos suficientes para prohibir esta comedia y La mojigata. La prohibición se renovó en 1823, de modo que durante cerca de veinte años los españoles se vieron privados de ver en escena la obra maestra de Moratín. Cuando se levantó la prohibición y la obra pudo volver a estrenarse, en 1834, lo hizo con cortes debidos a la censura.
CARACTERÍSTICAS:
Sus principales características son: unidad perfecta de tiempo, por cuanto el tiempo de la acción coincide exactamente con el tiempo de la representación, y el tiempo no representado transcurre en los intervalos. No menos importancia tiene la unidad de lugar: toda la acción sucede en la sala de paso en una posada de Alcalá de Henares.
En El sí de las niñas Moratín abandona definitivamente el verso. La experiencia de La comedia nueva cristaliza en una pieza que profundiza en los hallazgos de la anterior.
El carácter de la obra es didáctico, plantea un problema cotidiano y desprende una enseñanza, ya que su fin es criticar la autoridad que ejercen los padres sobre sus hijos respecto al matrimonio, obligándoles a tomar por marido al mejor partido económico. Esta obra adelanta la igualdad de la mujer en la sociedad, animando pues, a rectificar las costumbres y tradiciones de su tiempo.
Los matrimonios de conveniencia entre mujeres jóvenes y hombres maduros no eran del agrado de los pensadores de la Ilustración por dos razones:
Una de tipo moral, ya que en ellos faltaba el amor como vínculo que potencia la cohesión de la pareja.
La otra afectaba al crecimiento demográfico, porque estos matrimonios solían tener poca o ninguna descendencia a causa de la edad del marido.
Hay que tener muy en cuenta que Moratín nunca fue un revolucionario, sino un reformista que pensaba que una situación injusta debía dar paso a otra justa a través de cambios mesurados -jamás por actos de subversión-. Por ello, don Carlos y doña Paquita siempre se muestran dispuestos a cumplir los deseos de sus mayores; sólo don Diego, con su autoridad, será quien aplique la solución más razonable al conflicto planteado. Casalduero dice que don Diego impone a la vida la pauta de la razón. Para H. Higashitani, lo que Moratín quiso decir con esta obra es que los que actúan por la recta razón dominando la ebullición de la pasión acaban consiguiendo la felicidad.
La visita al observatorio y al Parque el Morlaco a sido muy interesante y divertida. Nos hemos enterado de muchas cosas y hemos contemplado unas vistas preciosas.
EL MORLACO.
El Morlaco es un amplio espacio arbolado situado en el litoral oriental de Málaga, muy próximo a la Avenida del Pintor Sorolla, entre las urbanizaciones Cerrado de Calderón y Parque Clavero. Se trata de un bosque de pinos, acompañados de algunos ejemplares de eucalipto, que crecen a lo largo y ancho de 16 hectáreas. En el paraje se articulan una serie de caminos que facilitan el paseo por este enclave. A la orilla de estos accesos se disponen hileras de cipreses.
Superficie = 16 hectáreas
Fauna y flora
El Morlaco es un extenso bosque de pinos situado en el litoral oriental de la ciudad de Málaga. El paraje está atravesado por caminos en cuyas orillas pueblan hileras de cipreses.
EL OBSERVATORIO DE MEDIO AMBIENTE URBANO.
El Observatorio de Medio Ambiente Urbano (OMAU), situado en Málaga, nace como síntesis de los trabajos realizados entre 2000 y 200
6 en el ámbito del Programa URB-AL, periodo en el que junto a 219 ciudades socias de Europa y América se desarrollaron numerosos encuentros e intercambio de experiencias, e igualmente se pusieron en marcha 12 proyectos de actuación.
El OMAU pretende dar continuidad a los trabajos realizados en ese tiempo en el campo del Medio Ambiente Urbano, y especialmente a los que han significado su eje de trabajo en lo que consideramos una labor integral del medio urbano:
El territorio y la configuración de la ciudad
La gestión de los recursos naturales
La cohesión social y el desarrollo económico
El Gobierno de la ciudad y la participación ciudadana
OBJETIVOS DEL PROYECTO OMAU.
Específicamente el OMAU desarrolla tres campos de trabajo. (1) Por una parte, realiza el seguimiento de indicadores medioambientales tanto de la ciudad de Málaga, como de las ciudades socias. En el caso de la Ciudad de Málaga los indicadores de seguimiento están directamente relacionados con la puesta en práctica en 2006 de la Agenda 21. Para el conjunto de los socios se emplea el Sistema Integrado de Indicadores Urbanos realizados junto a UN-HABITAT de Naciones Unidas, con un conjunto inicial de 37 indicadores.
Los indicadores de seguimiento son un instrumento muy útil para confrontar situaciones ambientales urbanas en diferentes periodos de tiempo, para conocer y saber si avanzamos hacía los objetivos propuestos o tenemos problemas para alcanzar las metas establecidas en la Agenda 21. En algunos de los indicadores empleamos el soporte GIS para realizar el seguimiento periódico.
(2) El OMAU es también un centro de intercambio de experiencias donde, de forma regular, se celebran conferencias o mesas redondas sobre temas de actualidad en el campo del Medio Ambiente Urbano. En 2004 y 2005 se celebraron los primeros cursos de formación, tanto presencial, como on line, que deben tener su continuidad anual, incorporando propuestas de trabajo o formatos novedosos que se realicen en otros ámbitos.
(3) El Centro de Documentación del Programa URB-AL (CDPU) asienta su sede en el Observatorio, reforzando la biblioteca convencional y virtual que el OMAU dispone. El CDPU supone la concentración de toda la información desarrollada por el Programa URB-AL desde
1995, periodo en el que se desarrollaron 13 redes de ciudades que agruparon a 2.500 ciudades europeas y americanas. El CDPU ha recuperado los 192 proyectos URB-AL aprobados por la Comisión Europea, y que se desarrollaron entre 1998 y previsiblemente 2009. La Web del CDPU posibilita encontrar la documentación de los diferentes proyectos tanto a través de un buscador temático, como a través de su relación original con una determinada Red, funcionando a modo de biblioteca virtual de Buenas Practicas Urbanas.
UN EDIFICIO SINGULAR.
Al inicio del proyecto, se tuvieron claras las premisas que debía albergar el edificio que sería sede del OMAU: el continente debería estar en consonancia con el contenido del proyecto, de forma que tanto su emplazamiento como su relación con la utilización de los recursos naturales, y principalmente la energía, fuesen óptimos.
El emplazamiento
se realizó en una parcela municipal de casi 2.000 m2 localizada en lo alto de una cornisa rocosa situado entre el Mar Mediterráneo y el Parque el Morlaco, situación ambiental óptima, al tiempo que simbólica.
El edificio, heredero del movimiento moderno en su topología y estructura, tiene 981 m2 de superficie construida, y 711 m2 útiles. En su construcción se trataron de reutilizar la tierra originalmente movida como tierra aportada, de forma que se realizase una compensación de materias y se violentase mínimamente la utilización de recursos.
El edificio, construido mediante una estructura de hormigón armado blanco, está orientado sur/norte, de manera que su ventilación en las diferentes estaciones del año obligará a un mínimo gasto energético. El criterio arquitectónico es el de aplicar la autosostenibilidad y la ecología funcional de forma que se puede calificar de Bioclimático, in
corporando tecnologías de primera línea.
Los sistemas de los que está dotado el edificio incorporan una red de domotización para gestionar sus recursos de confort y funcionales, mediante el diseño de una determinada escena inicial que, susceptible de ser reprogramada con diversas opciones diferentes, permite actuar sobre los sistemas de climatización, calidad de aire, protección solar, iluminación, seguridad contra incendios, seguridad al intrusismo y riego de jardines, todo ello de forma completamente automática, y esto no sólo en conexión directa sino que incorpora sistema de mandato en control remoto y a base de mandos a distancia interiores.
Don Francisco de Goya, fue un pintor y grabador español, nacído en 1946-Burdeos, Francía. Goya, fue el artista más importante de su tiempo, Goya es considerado, por sus obras, el precursor del impresionismo. Goya, aprendio de su padre el oficio de dorador, aunque fue pintor, Goya, se traslado a Madrid, para estudiar pintura junto al maestro Francisco Bayeu, con cuya hermana se caso en 1775, año en el que se establece finalmente en Madrid, tiempo despúes, Bayeu, le cede trabajo en la fabrica de tapices reales, en la cual, fabrico sesenta y tres tapices, en los cuales plasmo la vida cotidiana de la familia real. Luego empezoa ejercer como retratista, y pintor de obras religiosas, ganando un gran prestigio, en 1785 ingresó en la Academia de San Fernando y en 1789 fue nombrado pintor de la Corte Real Del Rey Carlos IV. Años más tarde retrato, los aconteciemientos más importantes de la época. Diez años más tarde, pinto el famoso retrato de "La Familia De Carlos IV". También es sabido, que retrato a la más alta aístocracia madrileña (Duquesa de Alba...).
Contexto histórico.
La vida de Francisco de Goya se sitúa entre dos siglos: la etapa teóricamente optimista de la Ilustración (S.XVIII), que concluye con el reinado de Carlos IV, y el periodo de invasiones y profundas convulsiones que sacudieron la España del S. XIX.
Durante su primera época reinaba Carlos III, monarca ilustrado que apoyó el liberalismo y trató de modernizar la sociedad española. Así, Goya se dedicó mayoritariamente a pintar escenas cotidianas de la vida del pueblo en las que se reflejaba su optimismo y retratos de ministros importantes como el Conde de Aranda, Gaspar M. De Jovellanos o el Conde de Floridablanca, entre otros.
En 1788 subió al trono Carlos IV, un monarca absolutista que tuvo que convivir con el estallido de la Revolución Francesa. Así, Carlos IV cerró las fronteras de España para que no se contagiasen las ideas francesas. Pero, desgraciadamente, Godoy firmó el tratado de Fontainebleau, que permitió la invasión francesa de la península. Así, el descontento popular supuso que se llevase a cabo una resistencia nacionalista que finalizó con la subida al trono de Fernando VII tras el motín de Aranjuez. Este, a su vez, abdicó en favor de Jose I, hermano de Napoleón. Durante esta época Goya trabajó en la Corte de Carlos IV, donde pintó numerosos retratos de la familia real.
Así pues, podemos decir que estas primeras obras pintadas en Madrid ofrecen una visión optimista de la vida. Este mundo idealizado se refleja sobre todo en los cartones para tapices que realizó entre 1774 y 1792.
A partir de 1792, Goya tras padecer su grave enfermedad empieza a reflejar en sus obras los aspectos más sórdidos y crueles de la sociedad. Esta nueva visión del mundo, ácida y crítica se manifiesta en su serie “Los caprichos”.
En 1808 estalló la llamada Guerra de la Independencia en España, lo que dio lugar a la pintura dramática de Goya, que dejó de ser descriptiva. En 1814 se produjo el desastre francés y por lo tanto la deposición de Jose I.
Tras la invasión francesa regresó al trono Fernando VII, pero el rey, que anteriormente había sido un monarca ilustrado se convierte ahora en un rey absolutista, a consecuencia de la Restauración del Antiguo Régimen en Europa. Los temas que interpreta ahora Goya en sus obras son, en su mayoría, históricos y en sus obras plasma una de las visiones más pesimistas que ha ofrecido nunca la pintura sobre la realidad humana.
Sus obras más importantes:
Carlos III de cazador (1788) Medidas: 207 x 126 cm Localización: Museo del Prado. Madrid
La gallina ciega (1789) Medidas: 269 x 350 Localización: Museo del Prado. Madrid
Ferdinand Guillemardet (1800) Medidas:186 x 124 cm. Localizacion: Museo del Louvre. París
Fusilamiento del 2 de Mayo.
Este cuadro fue creado por goya, representa los fusilamientos que el ejercito frances llevo acabo contra los sublebados del 2 de mayo. No entiendo de arte pero se que este cuadro forma parte de la historia de España y ayuda a comprenderla. Familia de Carlos IV.
En el gran lienzo que lleva por título La familia de Carlos IV, Goya pretendió evocar de algún modo Las Meninas de Velázquez. La primera pregunta que hay que formular cuando se observa este conocido lienzo es desde qué lugar y para quién fue concebida esta imagen que compromete e incluye al propio pintor. En cualquier caso, la técnica pictórica de Goya en este cuadro es de una perfección y riqueza excepcionales.
La pintura presenta sombras grises y transparentes (puestas de relieve gracias a la restauración que se efectuó del lienzo) que matizan los ricos vestidos, las sedas, las joyas y los brocados centelleantes de la familia real (las damas llevan las bandas de la Orden de María Luisa y los varones la de Carlos III). Asimismo, con la restauración el lienzo recuperó la profundidad y transparencia original.
Saturno devorando a un hijo
1820 - 1823 Pintura mural pasada a lienzo. 1,46 x 0,83 Museo del Prado, Madrid. Anciano y con graves problemas de salud, durante el efímero reinado de José Bonaparte, Goya compró una quinta a orillas del Manzanares, con la intención de convertirla en su hogar definitivo. Hacia 1820 empezó a decorar las paredes principales de la casa, conocida después como la "Quinta del Sordo", con las pinturas murales que reciben el nombre de "pinturas negras", tanto por su gama de color, reducida casi al blanco, al negro y determinados tonos castaños o dorados verdosos, como por su negra significación de pesimismo sombrío.
El dos de mayo o La carga de los mamelucos
1814 Lienzo. 2,66 x 3,45 Museo del Prado, Madrid.
Terminada la guerra de la Independencia, en marzo de 1814 recibía Goya del gobierno de la Regencia (aún no había regresado Fernando VII) el encargo de perpetuar, pasándolas al lienzo, las más notables acciones de la heroica insurrección popular contra las tropas napoleónicas.
Los frutos de esta iniciativa fueron dos obras que de forma prácticamente unánime han sido consideradas lo mejor de su producción: el lienzo Dos de mayo, conocido también como La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol de Madrid, y el titulado Los fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío de Madrid. Ambos cuadros fueron realizados aquel mismo año y se conservan en el Museo del Prado.
La maja desnuda
1797 - 1798 Lienzo. 0,97 x 1,90 Museo del Prado, Madrid.
Se ha pensado que ambas majas formasen un díptico, de modo que la vestida pudiese descubrir, como al volver una página, a la desnuda. Es hipótesis muy verosímil, pues semejantes "picardías" eran frecuentes, aunque en menor medida, en Francia y en el ambiente de los ilustrados. De cualquier modo, La maja desnuda es un delicadísimo y acabado estudio de tonos nacarados, perfecto como pintura neoclásica, torneado y pulido el desnudo como una porcelana. Quizá sea, precisamente por su perfección y por su peso de Academia, lo menos "goyesco" de toda la producción del pintor. Ambas obras estuvieron juntas en la Academia desde 1808, con los bienes incautados a Godoy, y en 1901 pasaron al Museo del Prado.
Autorretrato Autorretrato, pintado por Francisco de Goya en 1815, a la edad de sesenta y nueve años, fue uno de los últimos óleos en que plasmó su propia imagen. Se trata de una obra de pequeño tamaño (46 x 33 cm) que se caracteriza por darnos una imagen cercana, cotidiana, íntima del pintor en su vejez.
Sobre la base de un espacio indefinido y oscuro de fondo (a la manera velazqueña), abocetado y de aspecto inacabado, y solo un poco menos que la levita marrón rojizo, se destaca el cuello pulquérrimo de una camisa con el cuello abierto de firme y eficaz pincelada. La base, preparada con ocres, presta al cuadro un color cálido, que complementa perfectamente la delicada tez sonrosada de su rostro, pintada con mucha más pasta y que realza la luz que desprende el rostro. Todo el conjunto desprende, así, un amable espíritu de placidez, que corresponde a un artista experimentado, ya en plena ancianidad. El pintor mira francamente al espectador de la obra, al que parece interpelar.
El traje blanco de esta Maja se ciñe de tal forma a la figura, en particular el sexo y los pechos, que parece más desnuda que la otra. La cintura la resalta mediante una lazada rosa. La nota de color del cuadro la pone la chaquetilla corta o bolero, similar al de los toreros, de mangas anaranjadas con los puños rematados con encaje negro. Lleva zapatos dorados de pequeño tamaño.
Goya la pintó con pinceladas sueltas, pastosas y muy libres, a diferencia de la Maja desnuda, en que el pintor es más cuidadoso en el tratamiento de las carnaduras y sombreados. La figura de la maja está bañada con una luz que destaca las diferentes texturas.
Se retrata a la misma mujer recostada en un lecho y mirando directamente al observador. No se sabe, a ciencia cierta, quién es la retratada. Se apuntó la posibilidad de que se tratara de la decimotercera duquesa de Alba María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo, amiga de Goya. No obstante, dado que el primer propietario fue Godoy, se ha considerado más probable que la modelo directamente retratada haya sido la entonces amante y luego la esposa del mismo mencionado Godoy, Pepita Tudó.
También ha suscitado dudas el objeto rojizo que se asoma bajo los cojines; algunos pensaron que era la empuñadura de una daga o puñal, lo que acentuaría las connotaciones novelescas y eróticas del retrato. Otras fuentes creen que es un abanico cerrado.
Estudio de la época a través de fragmentos literarios.
S.XXVI
La calle Mayor y las contiguas ofrecían el aspecto de un hervidero de rabia imposible de describir por medio del lenguaje. El que no lo vio, renuncie a tener idea de semejante levantamiento. Después me dijeron que entre 9 y 11 todas las calles de Madrid presentaban el mismo aspecto; habíase propagado la insurrección como se propaga la llama en el bosque seco azotado por impetuosos vientos.
En el Pretil de los Consejos, por San Justo y por la plazuela de la Villa, la irrupción de gente armada viniendo de los barrios bajos era considerable; mas por donde vi aparecer después mayor número de hombres y mujeres, y hasta enjambres de chicos y algunos viejos fue por la plaza Mayor y los portales llamados de Bringas. Hacia la esquina de la calle de Milaneses, frente a la Cava de San Miguel, presencié el primer choque del pueblo con los invasores, porque habiendo aparecido como una veintena de franceses que acudían a incorporarse a sus regimientos, fueron atacados de improviso por una cuadrilla de mujeres ayudadas por media docena de hombres. Aquella lucha no se parecía a ninguna peripecia de los combates ordinarios, pues consistía en reunirse -244- súbitamente envolviéndose y atacándose sin reparar en el número ni en la fuerza del contrario. Los extranjeros se defendían con su certera puntería y sus buenas armas: pero no contaban con la multitud de brazos que les ceñían por detrás y por delante, como rejos de un inmenso pulpo; ni con el incansable pinchar de millares de herramientas, esgrimidas contra ellos con un desorden y una multiplicidad semejante al de un ametrallamiento a mano; ni con la espantosa centuplicación de pequeñas fuerzas que sin matar imposibilitaban la defensa. Algunas veces esta superioridad de los madrileños era tan grande, que no podía menos de ser generosa; pues cuando los enemigos aparecían en número escaso, se abría para ellos un portal o tienda donde quedaban a salvo, y muchos de los que se alojaban en las casas de aquella calle debieron la vida a la tenacidad con que sus patronos les impidieron la salida.
S.XXVII
Perdí de vista a la Primorosa en uno de aquellos espantosos choques; pero al poco rato la vi reaparecer lamentándose de haber perdido su cuchillo, y me arrancó el fusil de las manos con tanta fuerza, que no pude impedirlo. Quedé desarmado en el mismo momento en que una fuerte embestida de los franceses nos hizo recular a la acera de San Felipe el Real. El anciano noble fue herido junto a mí: quise sostenerle; pero deslizándose de mis manos, cayó exclamando: «¡Muera Napoleón! ¡Viva España!».
Aquel instante fue terrible, porque nos acuchillaron sin piedad; pero quiso mi buena estrella, que siendo yo de los más cercanos a la pared, tuviera delante de mí una muralla de carne humana que me defendía del plomo y del hierro. En cambio era tan fuertemente comprimido contra la pared, que casi llegué a creer que moría aplastado. Aquella masa de gente se replegó por la calle Mayor, y como el violento retroceso nos obligara a invadir una casa de las que hoy deben tener la numeración desde el 21 al 25, entramos decididos a continuar la lucha desde los balcones. No achaquen Vds. a petulancia el que diga nosotros, pues yo, aunque al principio me vi comprendido entre los sublevados como al acaso y sin ninguna iniciativa de mi parte, después el ardor de la refriega, el odio contra los franceses que se comunicaba de corazón a corazón de un modo pasmoso, me indujeron a obrar enérgicamente en pro -252- de los míos. Yo creo que en aquella ocasión memorable hubiérame puesto al nivel de algunos que me rodeaban, si el recuerdo de Inés y la consideración de que corría algún peligro no aflojaran mi valor a cada instante.
Estudio De La Epoca A Traves De Obras Literarias.
No se salvaron tres de a caballo que corrían a todo escape hacia la Puerta del Sol. Se les hicieron varios disparos; pero irritados ellos cargaron sobre un grupo apostado en la esquina del callejón de la Chamberga, y bien pronto viéronse envueltos por el paisanaje. De un fuerte sablazo, el más audaz de los tres abrió la cabeza a una infeliz maja en el instante en que daba a su marido el fusil recién cargado, y la imprecación de la furiosa mujer al caer herida al suelo, espoleó el coraje de los hombres. La lucha -245- se trabó entonces cuerpo a cuerpo y a arma blanca.
Llegar los cuerpos de ejército a la Puerta del Sol y comenzar el ataque, fueron sucesos ocurridos en un mismo instante. Yo creo que los franceses, a pesar de su superioridad numérica y material, estaban más aturdidos que los españoles; así es que en vez de comenzar poniendo en juego la caballería, -249- hicieron uso de la metralla desde los primeros momentos.
La lucha, mejor dicho, la carnicería era espantosa en la Puerta del Sol. Cuando cesó el fuego y comenzaron a funcionar los caballos, la guardia polaca llamada noble, y los famosos mamelucos cayeron a sablazos sobre el pueblo, siendo los ocupadores de la calle Mayor los que alcanzamos la peor parte, porque por uno y otro flanco nos atacaban los feroces jinetes. El peligro no me impedía observar quién estaba en torno mío, y así puedo decir que sostenían mi valor vacilante además de la Primorosa, un señor grave y bien vestido que parecía aristócrata, y dos honradísimos tenderos de la misma calle, a quienes yo de antiguo conocía.
Ustedes no pueden figurarse cómo eran aquellos combates parciales. Mientras desde las ventanas y desde la calle se les hacía fuego, los manolos les atacaban navaja en mano, y las mujeres clavaban sus dedos en la cabeza del caballo, o saltaban, asiendo por los brazos al jinete. Este recibía auxilio, y al instante acudían dos, tres, diez, veinte, que eran atacados de la misma manera, y se formaba una confusión, una mescolanza horrible y sangrienta que no se puede pintar. Los caballos vencían al fin y avanzaban al galope, y cuando la multitud encontrándose libre se extendía hacia la Puerta del Sol, una lluvia de metralla le cerraba el paso.
martes, 29 de septiembre de 2009
LA METRICA ESPAÑOLA
La métrica, como estudio de la versificación, es la parte de la ciencia literaria que se ocupa de la especial conformación rítmica de un contexto lingüístico estructurado en forma de poema. El estudio métrico comprende tres partes fundamentales: EL POEMA, LA ESTROFA, y EL VERSO.
EL POEMA: es, como se deduce de la definición anterior, un contexto lingüístico en el cual el lenguaje, tomado en su conjunto de significante y significado como materia artística, alcanza una nueva dimensión formal, que, en virtud de la intención del poeta, se realiza potenciando los valores expresivos del lenguaje por medio de un ritmo pleno.
LA ESTROFA: es, por consiguiente, el orden inferior al poema y superior al verso, y constituye el período rítmico. Una estrofa sola puede constituir poema por voluntad del poeta, bien sea una original y nueva, bien responda a uno de los distintos tipos que se han fijado a lo largo de la historia de la versificación, y que el poeta tradicionalmente acepta. En la forma de la estrofa influyen los gustos de la época, las influencias procedentes de otros países, su función social, culta o popular, el género literario que constituya el poema, etc.
EL VERSO: es la unidad más pequeña, la menor división estructurada que encontramos en el poema. Sólo tiene razón de existir cuando se encuentra en función de otro u otros versos, formando parte primero de la estrofa y luego del poema.
EL ACENTO: se puede clasificar los versos en cuanto a la posición de la última sílaba acentuada. Hay tres clasificaciones principales:
VERSO OXITONO, cuando la última sílaba acentuada es la última del verso: (acento agudo). . . . amór.
VERSO PAROXITONO, cuando la última sílaba acentuada es la penúltima del verso: (acento llano o grave) . . . amánte.
VERSO PROPAROXITONO, cuando la última sílaba acentuada es la antepenúltima del verso: (acento esdrújulo) . . . amadísima.
LA RIMA: es la total o parcial identidad acústica, entre dos o más versos, de los fonemas situados a partir de la última vocal acentuada. Lo importante en la rima es la percepción de una igualdad de timbre: es, por lo tanto, un fenómeno acústico, no gráfico, aunque, como las letras son la representación de los fonemas, en una lectura no articulada siempre existe la sensación de esa equivalencia acústica.
Hay dos categorías de rima:
RIMA CONSONANTE: es la reiteración en dos o más versos de todos los fonemas que se encuentran a partir de la última vocal acentuada.
RIMA ASONANTE: es la reiteración en dos o más versos de los fonemas vocálicos que se encuentran a partir de la última vocal acentuada.
SILABIFICACION: como la determinación del verso se calcula por el número de sílabas contenidas en el verso, hay cuatro fenómenos acústicos que influyen en esa determinación:
SINALEFA: cuando una palabra termina en vocal (o vocales) y la siguiente comienza por vocal (o vocales), se computan, junto con las consonantes que formen sílaba con ellas, como una sola sílaba métrica:
tendido yo a la sombra esté cantando.
HIATO: es el fenómeno contrario a la sinalefa, en el cual la vocal final de una palabra y la primera de la siguiente se mantienen como sílabas diferentes:
sin ninguna noticia de mi hado.
SINERESIS: cuando en el interior de una palabra se consideran formando diptongo, y por lo tanto como una sola sílaba métrica, dos vocales fuertes (a,e,o), que normalmente se consideran como núcleo silábico independiente:
trenza, veleta, poesía.
DIERESIS: cuando las dos vocales que forman un diptongo se pronuncian separadas dando lugar cada una de ellas a dos sílabas diferentes:
con sed insacïable.
CLASIFICACIONES DE VERSOS:
1. Versos de ARTE MAYOR: cuando tienen 9 a 11 sílabas.
2. Versos de arte menor: cuando tienen 8 sílabas o menos.
Se nombran versos simples a los que tienen hasta 11 sílabas. Versos compuestos son los que contienen 12 sílabas o más, y el verso puede dividirse en dos simples. Una ESTROFA ISOMETRICA es cuando todos los versos que componen la estrofa tienen el mismo número de sílabas métricas; una ESTROFA HETEROMETRICA es cuando hay versos de distinto número de sílabas.
FORMAS ESTROFICAS:
2 versos: EL PAREADO (lo importante es que tenga una sola rima)
3 versos: TERCETO(3 versos de ARTE MAYOR, rima ABA-BCB-CDC ...)
SOLEDAD(arte menor, rima asonante)
4 versos: CUARTETO (ARTE MAYOR, ABBA ...)
REDONDILLA (arte menor, 8 sílabas, abba ...)
CUARTETA(como la redondilla, pero abab ...)
SERVENTESIO(arte menor, 7-5-7-5, rima asonante en los versos pares)
5 versos: QUINTETO (ARTE MAYOR, varias combinaciones de rimas)
QUINTILLA (arte menor)
LIRA (versos alternando 7-11-7-7-11, aBabB ...)
6 versos: SEXTETO(7-11-7-11-7-11, aBaBcC ...)
SEXTILLA (arte menor, varias combinaciones de rimas)
SEXTA RIMA (ARTE MAYOR, 11 sílabas, ABABCC ...)
7 versos: SEGUIDILLA(arte menor, 7-5-7-5-5-7-5, rima no fija)
8 versos: OCTAVA REAL (ARTE MAYOR, 11 sílabas, ABABABCC ...)
No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería(45), que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas.