La visita al observatorio y al Parque el Morlaco a sido muy interesante y divertida. Nos hemos enterado de muchas cosas y hemos contemplado unas vistas preciosas.
EL MORLACO.
El Morlaco es un amplio espacio arbolado situado en el litoral oriental de Málaga, muy próximo a la Avenida del Pintor Sorolla, entre las urbanizaciones Cerrado de Calderón y Parque Clavero. Se trata de un bosque de pinos, acompañados de algunos ejemplares de eucalipto, que crecen a lo largo y ancho de 16 hectáreas. En el paraje se articulan una serie de caminos que facilitan el paseo por este enclave. A la orilla de estos accesos se disponen hileras de cipreses.
Superficie = 16 hectáreas
Fauna y flora
El Morlaco es un extenso bosque de pinos situado en el litoral oriental de la ciudad de Málaga. El paraje está atravesado por caminos en cuyas orillas pueblan hileras de cipreses.
EL OBSERVATORIO DE MEDIO AMBIENTE URBANO.
El Observatorio de Medio Ambiente Urbano (OMAU), situado en Málaga, nace como síntesis de los trabajos realizados entre 2000 y 200
6 en el ámbito del Programa URB-AL, periodo en el que junto a 219 ciudades socias de Europa y América se desarrollaron numerosos encuentros e intercambio de experiencias, e igualmente se pusieron en marcha 12 proyectos de actuación.
El OMAU pretende dar continuidad a los trabajos realizados en ese tiempo en el campo del Medio Ambiente Urbano, y especialmente a los que han significado su eje de trabajo en lo que consideramos una labor integral del medio urbano:
El territorio y la configuración de la ciudad
La gestión de los recursos naturales
La cohesión social y el desarrollo económico
El Gobierno de la ciudad y la participación ciudadana
OBJETIVOS DEL PROYECTO OMAU.
Específicamente el OMAU desarrolla tres campos de trabajo. (1) Por una parte, realiza el seguimiento de indicadores medioambientales tanto de la ciudad de Málaga, como de las ciudades socias. En el caso de la Ciudad de Málaga los indicadores de seguimiento están directamente relacionados con la puesta en práctica en 2006 de la Agenda 21. Para el conjunto de los socios se emplea el Sistema Integrado de Indicadores Urbanos realizados junto a UN-HABITAT de Naciones Unidas, con un conjunto inicial de 37 indicadores.
Los indicadores de seguimiento son un instrumento muy útil para confrontar situaciones ambientales urbanas en diferentes periodos de tiempo, para conocer y saber si avanzamos hacía los objetivos propuestos o tenemos problemas para alcanzar las metas establecidas en la Agenda 21. En algunos de los indicadores empleamos el soporte GIS para realizar el seguimiento periódico.
(2) El OMAU es también un centro de intercambio de experiencias donde, de forma regular, se celebran conferencias o mesas redondas sobre temas de actualidad en el campo del Medio Ambiente Urbano. En 2004 y 2005 se celebraron los primeros cursos de formación, tanto presencial, como on line, que deben tener su continuidad anual, incorporando propuestas de trabajo o formatos novedosos que se realicen en otros ámbitos.
(3) El Centro de Documentación del Programa URB-AL (CDPU) asienta su sede en el Observatorio, reforzando la biblioteca convencional y virtual que el OMAU dispone. El CDPU supone la concentración de toda la información desarrollada por el Programa URB-AL desde
1995, periodo en el que se desarrollaron 13 redes de ciudades que agruparon a 2.500 ciudades europeas y americanas. El CDPU ha recuperado los 192 proyectos URB-AL aprobados por la Comisión Europea, y que se desarrollaron entre 1998 y previsiblemente 2009. La Web del CDPU posibilita encontrar la documentación de los diferentes proyectos tanto a través de un buscador temático, como a través de su relación original con una determinada Red, funcionando a modo de biblioteca virtual de Buenas Practicas Urbanas.
UN EDIFICIO SINGULAR.
Al inicio del proyecto, se tuvieron claras las premisas que debía albergar el edificio que sería sede del OMAU: el continente debería estar en consonancia con el contenido del proyecto, de forma que tanto su emplazamiento como su relación con la utilización de los recursos naturales, y principalmente la energía, fuesen óptimos.
El emplazamiento
se realizó en una parcela municipal de casi 2.000 m2 localizada en lo alto de una cornisa rocosa situado entre el Mar Mediterráneo y el Parque el Morlaco, situación ambiental óptima, al tiempo que simbólica.
El edificio, heredero del movimiento moderno en su topología y estructura, tiene 981 m2 de superficie construida, y 711 m2 útiles. En su construcción se trataron de reutilizar la tierra originalmente movida como tierra aportada, de forma que se realizase una compensación de materias y se violentase mínimamente la utilización de recursos.
El edificio, construido mediante una estructura de hormigón armado blanco, está orientado sur/norte, de manera que su ventilación en las diferentes estaciones del año obligará a un mínimo gasto energético. El criterio arquitectónico es el de aplicar la autosostenibilidad y la ecología funcional de forma que se puede calificar de Bioclimático, in
corporando tecnologías de primera línea.
Los sistemas de los que está dotado el edificio incorporan una red de domotización para gestionar sus recursos de confort y funcionales, mediante el diseño de una determinada escena inicial que, susceptible de ser reprogramada con diversas opciones diferentes, permite actuar sobre los sistemas de climatización, calidad de aire, protección solar, iluminación, seguridad contra incendios, seguridad al intrusismo y riego de jardines, todo ello de forma completamente automática, y esto no sólo en conexión directa sino que incorpora sistema de mandato en control remoto y a base de mandos a distancia interiores.
Don Francisco de Goya, fue un pintor y grabador español, nacído en 1946-Burdeos, Francía. Goya, fue el artista más importante de su tiempo, Goya es considerado, por sus obras, el precursor del impresionismo. Goya, aprendio de su padre el oficio de dorador, aunque fue pintor, Goya, se traslado a Madrid, para estudiar pintura junto al maestro Francisco Bayeu, con cuya hermana se caso en 1775, año en el que se establece finalmente en Madrid, tiempo despúes, Bayeu, le cede trabajo en la fabrica de tapices reales, en la cual, fabrico sesenta y tres tapices, en los cuales plasmo la vida cotidiana de la familia real. Luego empezoa ejercer como retratista, y pintor de obras religiosas, ganando un gran prestigio, en 1785 ingresó en la Academia de San Fernando y en 1789 fue nombrado pintor de la Corte Real Del Rey Carlos IV. Años más tarde retrato, los aconteciemientos más importantes de la época. Diez años más tarde, pinto el famoso retrato de "La Familia De Carlos IV". También es sabido, que retrato a la más alta aístocracia madrileña (Duquesa de Alba...).
Contexto histórico.
La vida de Francisco de Goya se sitúa entre dos siglos: la etapa teóricamente optimista de la Ilustración (S.XVIII), que concluye con el reinado de Carlos IV, y el periodo de invasiones y profundas convulsiones que sacudieron la España del S. XIX.
Durante su primera época reinaba Carlos III, monarca ilustrado que apoyó el liberalismo y trató de modernizar la sociedad española. Así, Goya se dedicó mayoritariamente a pintar escenas cotidianas de la vida del pueblo en las que se reflejaba su optimismo y retratos de ministros importantes como el Conde de Aranda, Gaspar M. De Jovellanos o el Conde de Floridablanca, entre otros.
En 1788 subió al trono Carlos IV, un monarca absolutista que tuvo que convivir con el estallido de la Revolución Francesa. Así, Carlos IV cerró las fronteras de España para que no se contagiasen las ideas francesas. Pero, desgraciadamente, Godoy firmó el tratado de Fontainebleau, que permitió la invasión francesa de la península. Así, el descontento popular supuso que se llevase a cabo una resistencia nacionalista que finalizó con la subida al trono de Fernando VII tras el motín de Aranjuez. Este, a su vez, abdicó en favor de Jose I, hermano de Napoleón. Durante esta época Goya trabajó en la Corte de Carlos IV, donde pintó numerosos retratos de la familia real.
Así pues, podemos decir que estas primeras obras pintadas en Madrid ofrecen una visión optimista de la vida. Este mundo idealizado se refleja sobre todo en los cartones para tapices que realizó entre 1774 y 1792.
A partir de 1792, Goya tras padecer su grave enfermedad empieza a reflejar en sus obras los aspectos más sórdidos y crueles de la sociedad. Esta nueva visión del mundo, ácida y crítica se manifiesta en su serie “Los caprichos”.
En 1808 estalló la llamada Guerra de la Independencia en España, lo que dio lugar a la pintura dramática de Goya, que dejó de ser descriptiva. En 1814 se produjo el desastre francés y por lo tanto la deposición de Jose I.
Tras la invasión francesa regresó al trono Fernando VII, pero el rey, que anteriormente había sido un monarca ilustrado se convierte ahora en un rey absolutista, a consecuencia de la Restauración del Antiguo Régimen en Europa. Los temas que interpreta ahora Goya en sus obras son, en su mayoría, históricos y en sus obras plasma una de las visiones más pesimistas que ha ofrecido nunca la pintura sobre la realidad humana.
Sus obras más importantes:
Carlos III de cazador (1788) Medidas: 207 x 126 cm Localización: Museo del Prado. Madrid
La gallina ciega (1789) Medidas: 269 x 350 Localización: Museo del Prado. Madrid
Ferdinand Guillemardet (1800) Medidas:186 x 124 cm. Localizacion: Museo del Louvre. París
Fusilamiento del 2 de Mayo.
Este cuadro fue creado por goya, representa los fusilamientos que el ejercito frances llevo acabo contra los sublebados del 2 de mayo. No entiendo de arte pero se que este cuadro forma parte de la historia de España y ayuda a comprenderla. Familia de Carlos IV.
En el gran lienzo que lleva por título La familia de Carlos IV, Goya pretendió evocar de algún modo Las Meninas de Velázquez. La primera pregunta que hay que formular cuando se observa este conocido lienzo es desde qué lugar y para quién fue concebida esta imagen que compromete e incluye al propio pintor. En cualquier caso, la técnica pictórica de Goya en este cuadro es de una perfección y riqueza excepcionales.
La pintura presenta sombras grises y transparentes (puestas de relieve gracias a la restauración que se efectuó del lienzo) que matizan los ricos vestidos, las sedas, las joyas y los brocados centelleantes de la familia real (las damas llevan las bandas de la Orden de María Luisa y los varones la de Carlos III). Asimismo, con la restauración el lienzo recuperó la profundidad y transparencia original.
Saturno devorando a un hijo
1820 - 1823 Pintura mural pasada a lienzo. 1,46 x 0,83 Museo del Prado, Madrid. Anciano y con graves problemas de salud, durante el efímero reinado de José Bonaparte, Goya compró una quinta a orillas del Manzanares, con la intención de convertirla en su hogar definitivo. Hacia 1820 empezó a decorar las paredes principales de la casa, conocida después como la "Quinta del Sordo", con las pinturas murales que reciben el nombre de "pinturas negras", tanto por su gama de color, reducida casi al blanco, al negro y determinados tonos castaños o dorados verdosos, como por su negra significación de pesimismo sombrío.
El dos de mayo o La carga de los mamelucos
1814 Lienzo. 2,66 x 3,45 Museo del Prado, Madrid.
Terminada la guerra de la Independencia, en marzo de 1814 recibía Goya del gobierno de la Regencia (aún no había regresado Fernando VII) el encargo de perpetuar, pasándolas al lienzo, las más notables acciones de la heroica insurrección popular contra las tropas napoleónicas.
Los frutos de esta iniciativa fueron dos obras que de forma prácticamente unánime han sido consideradas lo mejor de su producción: el lienzo Dos de mayo, conocido también como La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol de Madrid, y el titulado Los fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío de Madrid. Ambos cuadros fueron realizados aquel mismo año y se conservan en el Museo del Prado.
La maja desnuda
1797 - 1798 Lienzo. 0,97 x 1,90 Museo del Prado, Madrid.
Se ha pensado que ambas majas formasen un díptico, de modo que la vestida pudiese descubrir, como al volver una página, a la desnuda. Es hipótesis muy verosímil, pues semejantes "picardías" eran frecuentes, aunque en menor medida, en Francia y en el ambiente de los ilustrados. De cualquier modo, La maja desnuda es un delicadísimo y acabado estudio de tonos nacarados, perfecto como pintura neoclásica, torneado y pulido el desnudo como una porcelana. Quizá sea, precisamente por su perfección y por su peso de Academia, lo menos "goyesco" de toda la producción del pintor. Ambas obras estuvieron juntas en la Academia desde 1808, con los bienes incautados a Godoy, y en 1901 pasaron al Museo del Prado.
Autorretrato Autorretrato, pintado por Francisco de Goya en 1815, a la edad de sesenta y nueve años, fue uno de los últimos óleos en que plasmó su propia imagen. Se trata de una obra de pequeño tamaño (46 x 33 cm) que se caracteriza por darnos una imagen cercana, cotidiana, íntima del pintor en su vejez.
Sobre la base de un espacio indefinido y oscuro de fondo (a la manera velazqueña), abocetado y de aspecto inacabado, y solo un poco menos que la levita marrón rojizo, se destaca el cuello pulquérrimo de una camisa con el cuello abierto de firme y eficaz pincelada. La base, preparada con ocres, presta al cuadro un color cálido, que complementa perfectamente la delicada tez sonrosada de su rostro, pintada con mucha más pasta y que realza la luz que desprende el rostro. Todo el conjunto desprende, así, un amable espíritu de placidez, que corresponde a un artista experimentado, ya en plena ancianidad. El pintor mira francamente al espectador de la obra, al que parece interpelar.
El traje blanco de esta Maja se ciñe de tal forma a la figura, en particular el sexo y los pechos, que parece más desnuda que la otra. La cintura la resalta mediante una lazada rosa. La nota de color del cuadro la pone la chaquetilla corta o bolero, similar al de los toreros, de mangas anaranjadas con los puños rematados con encaje negro. Lleva zapatos dorados de pequeño tamaño.
Goya la pintó con pinceladas sueltas, pastosas y muy libres, a diferencia de la Maja desnuda, en que el pintor es más cuidadoso en el tratamiento de las carnaduras y sombreados. La figura de la maja está bañada con una luz que destaca las diferentes texturas.
Se retrata a la misma mujer recostada en un lecho y mirando directamente al observador. No se sabe, a ciencia cierta, quién es la retratada. Se apuntó la posibilidad de que se tratara de la decimotercera duquesa de Alba María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo, amiga de Goya. No obstante, dado que el primer propietario fue Godoy, se ha considerado más probable que la modelo directamente retratada haya sido la entonces amante y luego la esposa del mismo mencionado Godoy, Pepita Tudó.
También ha suscitado dudas el objeto rojizo que se asoma bajo los cojines; algunos pensaron que era la empuñadura de una daga o puñal, lo que acentuaría las connotaciones novelescas y eróticas del retrato. Otras fuentes creen que es un abanico cerrado.
Estudio de la época a través de fragmentos literarios.
S.XXVI
La calle Mayor y las contiguas ofrecían el aspecto de un hervidero de rabia imposible de describir por medio del lenguaje. El que no lo vio, renuncie a tener idea de semejante levantamiento. Después me dijeron que entre 9 y 11 todas las calles de Madrid presentaban el mismo aspecto; habíase propagado la insurrección como se propaga la llama en el bosque seco azotado por impetuosos vientos.
En el Pretil de los Consejos, por San Justo y por la plazuela de la Villa, la irrupción de gente armada viniendo de los barrios bajos era considerable; mas por donde vi aparecer después mayor número de hombres y mujeres, y hasta enjambres de chicos y algunos viejos fue por la plaza Mayor y los portales llamados de Bringas. Hacia la esquina de la calle de Milaneses, frente a la Cava de San Miguel, presencié el primer choque del pueblo con los invasores, porque habiendo aparecido como una veintena de franceses que acudían a incorporarse a sus regimientos, fueron atacados de improviso por una cuadrilla de mujeres ayudadas por media docena de hombres. Aquella lucha no se parecía a ninguna peripecia de los combates ordinarios, pues consistía en reunirse -244- súbitamente envolviéndose y atacándose sin reparar en el número ni en la fuerza del contrario. Los extranjeros se defendían con su certera puntería y sus buenas armas: pero no contaban con la multitud de brazos que les ceñían por detrás y por delante, como rejos de un inmenso pulpo; ni con el incansable pinchar de millares de herramientas, esgrimidas contra ellos con un desorden y una multiplicidad semejante al de un ametrallamiento a mano; ni con la espantosa centuplicación de pequeñas fuerzas que sin matar imposibilitaban la defensa. Algunas veces esta superioridad de los madrileños era tan grande, que no podía menos de ser generosa; pues cuando los enemigos aparecían en número escaso, se abría para ellos un portal o tienda donde quedaban a salvo, y muchos de los que se alojaban en las casas de aquella calle debieron la vida a la tenacidad con que sus patronos les impidieron la salida.
S.XXVII
Perdí de vista a la Primorosa en uno de aquellos espantosos choques; pero al poco rato la vi reaparecer lamentándose de haber perdido su cuchillo, y me arrancó el fusil de las manos con tanta fuerza, que no pude impedirlo. Quedé desarmado en el mismo momento en que una fuerte embestida de los franceses nos hizo recular a la acera de San Felipe el Real. El anciano noble fue herido junto a mí: quise sostenerle; pero deslizándose de mis manos, cayó exclamando: «¡Muera Napoleón! ¡Viva España!».
Aquel instante fue terrible, porque nos acuchillaron sin piedad; pero quiso mi buena estrella, que siendo yo de los más cercanos a la pared, tuviera delante de mí una muralla de carne humana que me defendía del plomo y del hierro. En cambio era tan fuertemente comprimido contra la pared, que casi llegué a creer que moría aplastado. Aquella masa de gente se replegó por la calle Mayor, y como el violento retroceso nos obligara a invadir una casa de las que hoy deben tener la numeración desde el 21 al 25, entramos decididos a continuar la lucha desde los balcones. No achaquen Vds. a petulancia el que diga nosotros, pues yo, aunque al principio me vi comprendido entre los sublevados como al acaso y sin ninguna iniciativa de mi parte, después el ardor de la refriega, el odio contra los franceses que se comunicaba de corazón a corazón de un modo pasmoso, me indujeron a obrar enérgicamente en pro -252- de los míos. Yo creo que en aquella ocasión memorable hubiérame puesto al nivel de algunos que me rodeaban, si el recuerdo de Inés y la consideración de que corría algún peligro no aflojaran mi valor a cada instante.
Estudio De La Epoca A Traves De Obras Literarias.
No se salvaron tres de a caballo que corrían a todo escape hacia la Puerta del Sol. Se les hicieron varios disparos; pero irritados ellos cargaron sobre un grupo apostado en la esquina del callejón de la Chamberga, y bien pronto viéronse envueltos por el paisanaje. De un fuerte sablazo, el más audaz de los tres abrió la cabeza a una infeliz maja en el instante en que daba a su marido el fusil recién cargado, y la imprecación de la furiosa mujer al caer herida al suelo, espoleó el coraje de los hombres. La lucha -245- se trabó entonces cuerpo a cuerpo y a arma blanca.
Llegar los cuerpos de ejército a la Puerta del Sol y comenzar el ataque, fueron sucesos ocurridos en un mismo instante. Yo creo que los franceses, a pesar de su superioridad numérica y material, estaban más aturdidos que los españoles; así es que en vez de comenzar poniendo en juego la caballería, -249- hicieron uso de la metralla desde los primeros momentos.
La lucha, mejor dicho, la carnicería era espantosa en la Puerta del Sol. Cuando cesó el fuego y comenzaron a funcionar los caballos, la guardia polaca llamada noble, y los famosos mamelucos cayeron a sablazos sobre el pueblo, siendo los ocupadores de la calle Mayor los que alcanzamos la peor parte, porque por uno y otro flanco nos atacaban los feroces jinetes. El peligro no me impedía observar quién estaba en torno mío, y así puedo decir que sostenían mi valor vacilante además de la Primorosa, un señor grave y bien vestido que parecía aristócrata, y dos honradísimos tenderos de la misma calle, a quienes yo de antiguo conocía.
Ustedes no pueden figurarse cómo eran aquellos combates parciales. Mientras desde las ventanas y desde la calle se les hacía fuego, los manolos les atacaban navaja en mano, y las mujeres clavaban sus dedos en la cabeza del caballo, o saltaban, asiendo por los brazos al jinete. Este recibía auxilio, y al instante acudían dos, tres, diez, veinte, que eran atacados de la misma manera, y se formaba una confusión, una mescolanza horrible y sangrienta que no se puede pintar. Los caballos vencían al fin y avanzaban al galope, y cuando la multitud encontrándose libre se extendía hacia la Puerta del Sol, una lluvia de metralla le cerraba el paso.